
En un momento de debilidad y después de descubrir que su novio la engaña, conoce a Célian Laurent, aunque no sabe que es él. Se acuesta con él y le roba.... así sin más.
Unas semanas más tarde descubre que va a ser su jefe. El cuándo la ve también se sorprende, pues a pesar de haberle robado aquella noche, no ha podido olvidarla a ella y a sus zapatillas.
A lo largo de varios capítulos en los cuales iremos conociendo la historia de la mano de los dos protagonistas, unos capítulos él, y otros ella. Sabremos de la importancia de las zapatillas Converse para Jude, o Judith... También la importancia de la música.
Una historia que me ha gustado por sus diálogos, me ha resultado cercano, divertida, en otros momentos complicada. La situación de Jude no es fácil, pues necesita urgentemente un trabajo para pagar las facturas que el tratamiento de su padre genera.
Célian se irá metiendo poco a poco en su vida. Irá descubriendo que Jude es muy buena en su trabajo. Y tendrá que resolver también sus propios problemas, que también tiene unos cuántos.
Una historia con un buen epílogo final. De esos que te dejan una sonrisa.