
Con este termina la serie Los chicos. Me ha gustado mucho. Es una historia muy dulce, tierna y divertida. Donde la protagonista, Chloe, nos hará pasar un buen rato. Boyd también, pero para el es fácil.
Chloe tiene un problema de Ansiedad social. No sabe actuar cuando tiene una cita, cuando no está en su elemento. Y lo pasa verdaderamente mal. Empieza a soltar por su boca todo lo que se le ocurre, y no siempre es lo más indicado.
Por otro lado, tiene un imán para los raritos, ella dice que por que ella también es rarita. Puede ser.
Volveremos a saber de sus amigas: Everly, Sophie, y Sandra. Muy por encima, pero algo es algo.
Me ha llamado la atención al final del libro, la autora espone que le preocupaba que los protagonistas no tuvieran sexo hasta casi pasado el 60% del libro, a mí realmente no me ha importado. No siempre es necesario que sea ya en las primeras páginas. Es cuando tiene que ser y con Chloe no hubiera sido creíble a las primeras de cambio.
Es una lectura divertida y ágil para una tarde.Se lee enseguida.